Intervista a Juan Pablo Carrizo (Ole)

Tres gurrumines, con la desfachatez de su inocencia, se le acercan al hombre que con rostro serio, en el interior del aeropuerto de Ezeiza, amaga con esquivar cualquier pregunta. Dos visten buzos con el escudo de River. El otro, casualidad o causalidad, lleva una camiseta de Lazio. Le piden un autógrafo. Le regalan un “te vamos a extrañar”. Entonces Juan Pablo Carrizo parece quitarse la coraza. Ya no es el arquero imbatible sino Pichi, el que nació hace 24 años en Villa Constitución, quien les da un beso y los despide con un “cuídense mucho”.

–¿Cómo te vas?

–Sinceramente, estoy triste: dejo mi casa. Pasé nueve años en el club y en el momento del adiós todo se hace nostálgico y duele. Pero es un lindo desafío.

–¿La gente en la calle te pedía que te quedaras?

–Mucha gente me manifestó su cariño, pero sabrán entender que busqué seguir progresando. Les agradezco a los hinchas por todo lo que me dieron. Tuve un momento difícil, pero el flujo de la gente de River me ha tratado siempre bien y en el anillo del club me conocen desde chiquito. Me voy como realmente quería.

–Campeón…

–El título corona todo el tiempo que pasé en el club. Gracias a Dios, pude dejar algo. Remarco a las personas que encontré en este tiempo, los amigos, lo que va a perdurar cuando deje el fútbol. Los voy a extrañar, pero es una decisión que tomé.

–¿El arco también lo vas a extrañar?

–Sí, es mi segunda casa, el arco se extrañará, pero dejo algo buscando algo parecido. Lazio es un club de la talla de River, con la misma historia y mentalidad de juego. Ojalá que me ayude a crecer por si un día me toca regresar a River.

Se va JP. Faltan minutos para que su vuelo despegue hacia Roma, con escala en Madrid, y que uno de los pilares del título de River inicie su carrera europea. Se sabe, reemplazarlo ya es todo un tema: Simeone soñó con Leo Franco y Ustari, y sigue pidiendo a Andújar. Pero Carrizo, antes de empezar su otra vida, deja un legado.

–¿Y ahora?

–Si me preguntás a mí, siempre dije que el día que me fuera, me gustaría que Juan Marcelo o Daniel tuvieran la posibilidad. Cuando regresé a River, ellos tuvieron que bancarse ser suplentes, y no todos se lo aguantaron como ellos: lo hicieron de buena manera, siempre tirando para el grupo y no como esa gente que se mueve con indiferencia o perjudica al grupo. Han madurado muchísimo y les sobran condiciones. Ojalá que Simeone respalde a Ojeda, porque cuando le tocó atajar, lo hizo de buena manera.

–¿No pensaste: “Salimos campeones, vamos por más y justo me voy”?

–River siempre hace contrataciones para pelear los dos frentes. En algún punto, habría que pensar un poco más las decisiones… Esto es una mesa y las cuatro patas tienen que estar de la misma manera. En el fútbol es muy difícil que tiren todos para el mismo lado, yo noté eso. Si River corrige pequeños detalles, en querer realmente al club, no habrá problemas porque jugadores tiene y capital para comprar jugadores también.


–Entonces fueron la excepción a la regla: salieron campeones sin que esté todo bien.

–Sí, es verdad, sabíamos que era todo muy difícil, se nos complicaba todo el doble. Te duele, te da bronca. En algún punto, el grupo pudo canalizar la bronca y por suerte rompimos con las reglas para salir campeones’. No todos tiran para el mismo lado quizás por temas políticos, por cómo es el club, pero el grupo se llevó ese premio por el que realmente luchó durante estos años.

–¿Te da placer irte campeón y que Boca no haya ganado nada?

–Nos dio placer salir campeones. Da tranquilidad que del lado de enfrente no hayan conseguido el objetivo y que vos hayas quedado mejor perfilado en el final. Pero placer no me dio, sí alivio y tranquilidad, por decirlo de alguna manera.

–¿Confías en que tus compañeros van a ganar la Sudamericana?

–Ojalá. Recién me mandó un mensaje Danilo (Gerlo) deseándome suerte y le puse: “Ahora, a conseguir otro campeonato”.

–¿Qué te quedó pendiente para la vuelta?

–Ganar la Libertadores. El día de mañana, cuando vuelva, espero estar en condiciones y darle a River ese trofeo tan deseado.

–¿Te alegra la tregua que se planteó entre Ortega y Simeone?

–En un grupo es muy difícil estar siempre bien, algún problema te nace. Está en la madurez de Ariel y del Cholo tener la capacidad de dialogar, llegar a un acuerdo que beneficie a River y a ellos. Me pone contento porque estamos todos bien, River tiene grandes posibilidades de aspirar a muchas cosas. Y es un problema mínimo. Hablando, se soluciona.

–¿Te llevás a Augusto?

–¡Ojalá! Sería importante, entraríamos de otra manera en el grupo. Pero no hay que adelantarse…

Pero JP se adelantó. Y ya señaló hacia el arco que acaba de dejar…